Feed de LinkedIn: cómo funciona hoy y qué significa para tu contenido
El feed de LinkedIn ya no solo entiende lo que te interesa
Durante mucho tiempo hemos hablado del algoritmo de LinkedIn como si su trabajo fuera relativamente sencillo:
Publicas algo sobre marketing.
LinkedIn detecta quién interactúa con contenidos de marketing.
Y empieza a mostrar esa publicación a personas potencialmente interesadas.
Pero el feed de LinkedIn funciona hoy de una manera bastante más sofisticada.
La plataforma no solo intenta entender de qué habla una publicación.
También intenta comprender qué está interesando a cada usuario, cómo están evolucionando esos intereses y qué contenido podría resultarle relevante a continuación.
Y esto tiene consecuencias importantes para quienes utilizamos LinkedIn para construir una marca profesional.
Porque cambia una pregunta:
Ya no se trata solamente de preguntarnos:
“¿Sobre qué tema estoy publicando?”
También deberíamos preguntarnos:
“¿Qué estoy enseñando a LinkedIn y a mi audiencia sobre aquello que sé hacer?”

¿Cómo funciona el feed de LinkedIn?
De una forma simplificada, podemos imaginar el proceso en varias fases.
Después intenta comprender ese contenido y relacionarlo con los intereses profesionales de cada usuario.
Y finalmente decide qué publicaciones mostrar y en qué orden.
Lo interesante está en que esta última parte ya no se basa únicamente en analizar una publicación de forma aislada.
El historial de interacciones también importa.
LinkedIn explica que ha desarrollado un modelo de recomendación generativa para el feed de LinkedIn capaz de analizar más de 1.000 interacciones históricas de un miembro para comprender patrones temporales e intereses a largo plazo.
Dicho de otra manera:
el algoritmo intenta entender tu trayectoria, no solamente tu última interacción.
Antes: “¿Te interesa esta publicación?”
Podemos imaginar el modelo tradicional de una manera muy sencilla.
Una persona.
Una publicación.
Una predicción.
“¿Qué probabilidad hay de que esta persona interactúe con este contenido?”
Es una forma útil de decidir qué mostrar, pero tiene una limitación:
cada interacción puede parecer independiente de las anteriores.
Ahora imaginemos algo diferente.
El lunes interactúas con una publicación sobre inteligencia artificial.
El martes lees algo sobre sistemas distribuidos.
El miércoles guardas contenido sobre automatización.
Un sistema capaz de interpretar esa secuencia puede detectar algo más interesante:
quizá estás explorando una nueva área profesional.
Y esa información puede influir en las siguientes recomendaciones que recibas.

El feed de LinkedIn intenta entender hacia dónde van tus intereses
Esta es probablemente una de las ideas más interesantes para entender cómo funciona el feed de LinkedIn hoy.
Tus intereses no son estáticos.
Puedes pasar meses consumiendo contenido sobre marketing y, de repente, empezar a interesarte por inteligencia artificial.
O puedes empezar leyendo sobre marca personal y terminar explorando ventas, automatización o creación de contenido.
El feed de LinkedIn intenta adaptarse a esos cambios.
Por eso, si durante varios días interactúas con publicaciones relacionadas con un determinado tema, es posible que empieces a encontrar cada vez más contenido relacionado con ese territorio.
No necesariamente porque estés siguiendo una palabra clave concreta.
Sino porque las distintas señales de tu comportamiento están construyendo un contexto.
El algoritmo puede conectar temas que aparentemente no tienen mucho que ver
Aquí aparece otra diferencia importante.
Imagina que durante una semana interactúas con contenidos sobre:
Operaciones hospitalarias
Después empiezas a consumir publicaciones sobre:
Ciberseguridad
El siguiente contenido que LinkedIn considere relevante podría estar relacionado con:
Protección de datos de pacientes a gran escala.
No hace falta que hayas interactuado previamente con exactamente esas palabras.
El sistema puede relacionar diferentes conceptos a partir de su significado y de tus patrones de interacción.
Es decir:
no busca únicamente coincidencias. Busca relaciones.
Y esto explica por qué algunas veces aparece en nuestro feed una publicación de alguien a quien ni siquiera conocemos, pero que parece escrita exactamente para nosotros.
El feed también aprende de tus cambios recientes
Otra característica importante es la velocidad con la que puede adaptarse a nuevos intereses.
Si hoy empiezas a consumir mucho contenido sobre inteligencia artificial, tu feed de LinkedIn puede empezar a reflejar ese interés.
Y si mañana cambias de tema, las recomendaciones también pueden evolucionar.
Por eso el feed de LinkedIn puede sentirse diferente incluso dentro de un periodo relativamente corto.
Hoy puedes abrir LinkedIn y encontrarte con un pequeño congreso sobre IA.
Mañana puede parecer que estás en una conferencia de ventas.
Y pasado mañana, en una reunión de expertos en productividad.
No es magia.
Es aprendizaje continuo a partir de las señales que generamos mientras utilizamos la plataforma.
¿Y qué significa esto para quienes crean contenido en LinkedIn?
Aquí está la parte que más nos interesa.
Porque entender cómo funciona el feed de LinkedIn no debería servir únicamente para intentar conseguir más alcance.
También debería ayudarnos a pensar mejor nuestra estrategia de contenidos.
Tu publicación genera señales.
No solamente a través de los “me gusta”, comentarios o compartidos.
También a través de las personas que interactúan con ella y del tipo de conversación profesional que se genera alrededor.
Si publicas una vez sobre estrategia.
Otra sobre productividad.
Otra sobre inteligencia artificial.
Otra sobre ventas.
Otra sobre liderazgo.
Otra sobre cine.
Y otra sobre tu desayuno…
puede resultar bastante complicado construir una percepción clara de cuál es tu territorio profesional.
No significa que tengas que hablar siempre del mismo tema.
Pero sí conviene que exista un hilo conductor.
No necesitas hablar de 25 temas para parecer interesante
Una estrategia de contenidos no tiene por qué convertirse en una colección infinita de temas.
Puedes construir diferentes contenidos alrededor de un territorio reconocible.
Por ejemplo:
Tema → perspectiva → experiencia → conversación
Puedes hablar varias veces sobre un mismo territorio desde diferentes ángulos.
No se trata de repetir la misma publicación.
Se trata de construir contexto.
Porque si publicas regularmente sobre un área determinada, estás dejando un rastro.
Y ese rastro ayuda a construir una asociación:
“Esta persona sabe de esto.”
Y también:
“Cuando quiero aprender sobre esto, merece la pena leerla.”
Eso es mucho más interesante que perseguir cada semana el tema de moda.
¿Debemos publicar pensando en el algoritmo?
Sí.
Pero no de la manera que solemos imaginar.
No se trata de intentar engañar al algoritmo.
Ni de llenar cada publicación de palabras clave.
Ni de repetir una palabra 27 veces porque hemos leído que así LinkedIn entenderá mejor nuestro contenido.
La pregunta más interesante es otra:
¿Qué quiero que LinkedIn y mi audiencia entiendan que sé hacer?
Si quieres posicionarte como especialista en estrategia de contenidos, tus publicaciones deberían dejar un rastro relacionado con estrategia, contenidos, comunicación, experiencia y resultados.
Si quieres posicionarte en ventas B2B, ocurre algo parecido.
Si quieres construir autoridad en inteligencia artificial, también.
La clave no es publicar siempre lo mismo.
La clave es ser reconocible sin convertirte en aburrido.
El feed de LinkedIn está aprendiendo. Tu marca también debería hacerlo.
La evolución del feed de LinkedIn nos recuerda algo importante:
Las personas tampoco consumimos contenido de forma completamente aleatoria.
Nuestros intereses evolucionan.
Descubrimos temas nuevos.
Profundizamos en algunos.
Abandonamos otros.
Y LinkedIn intenta interpretar ese recorrido.
Por eso, como creadores, quizá deberíamos dejar de pensar solamente en:
“¿Qué publicación puedo hacer hoy?”
Y empezar a pensar:
“¿Qué historia profesional estoy construyendo con todo lo que publico?”
Porque una publicación puede conseguir muchos likes.
Pero una trayectoria coherente puede conseguir algo bastante más valioso:
que te recuerden por algo.
Y en LinkedIn, eso tiene mucho más recorrido.
El algoritmo puede ayudarte a aparecer.
Pero que alguien piense:
“Esta persona sabe de esto.”
Eso ya depende mucho más de ti.
Y ahí es donde empieza de verdad una estrategia de contenidos.
Ponle cebolla.

¿Qué es el feed de LinkedIn?
El feed de LinkedIn es la página principal que ves cuando entras en la plataforma. Es ese espacio en el que aparecen publicaciones de personas, empresas y profesionales que sigues, pero también contenido de usuarios que quizá no conoces y que LinkedIn considera relevante para ti.
En otras palabras, el feed de LinkedIn es mucho más que una simple lista cronológica de publicaciones.
Es el sistema que utiliza LinkedIn para decidir qué contenido mostrarte, en qué momento y en qué orden.
Cuando abres LinkedIn, no estás viendo todo lo que se ha publicado desde la última vez que entraste. Sería imposible. Cada minuto se generan miles de publicaciones, comentarios, vídeos, documentos, noticias y conversaciones profesionales.
Por eso LinkedIn necesita un sistema capaz de seleccionar entre una enorme cantidad de contenido aquello que considera que puede ser más interesante para cada persona.
Y aquí está una de las claves para entender el feed de LinkedIn:
cada usuario puede tener un feed diferente.
Dos personas pueden abrir LinkedIn al mismo tiempo y encontrarse con publicaciones completamente distintas.
¿Por qué?
Porque LinkedIn intenta personalizar la experiencia teniendo en cuenta diferentes señales: los temas de los contenidos, las personas con las que interactúas, tus intereses profesionales, tu actividad reciente y tu historial de interacciones.
El objetivo no es simplemente enseñarte lo último que se ha publicado.
El objetivo es mostrarte contenido que tenga sentido para ti en ese momento.
El feed de LinkedIn no es simplemente un muro de publicaciones
Esta diferencia puede parecer pequeña, pero es fundamental.
Si LinkedIn funcionara como un muro cronológico, todas las publicaciones aparecerían en el orden en el que fueron publicadas.
Imagina que entras a LinkedIn a las 10:00.
Verías primero la publicación de las 9:59, después la de las 9:58, después la de las 9:57 y así sucesivamente.
Pero el feed actual no funciona de esa manera.
LinkedIn utiliza sistemas de recomendación y clasificación para decidir qué publicaciones tienen más posibilidades de resultar relevantes para cada usuario.
Eso significa que una publicación que lleva varias horas publicada puede aparecer delante de otra que acaba de publicarse.
Y también significa que puedes encontrarte con una publicación de alguien a quien no sigues.
Esto último es especialmente importante para quienes crean contenido.
Porque tu audiencia potencial no está formada únicamente por tus seguidores.
Una publicación puede llegar a personas que todavía no te conocen si el sistema considera que ese contenido puede ser relevante para ellas.
Ahí aparece una de las grandes oportunidades de LinkedIn como plataforma de contenidos profesionales.

¿Qué contenido aparece en el feed de LinkedIn?
El feed puede combinar diferentes tipos de contenido.
Puedes encontrarte publicaciones de tus contactos, contenido de personas que sigues, publicaciones de empresas, documentos, vídeos, artículos, noticias y recomendaciones de usuarios que no forman parte de tu red directa.
La mezcla depende de las señales que LinkedIn obtiene de tu actividad.
Por ejemplo, si sigues a varias personas especializadas en marketing y sueles interactuar con publicaciones sobre estrategia de contenidos, es lógico que aparezca más contenido relacionado con esos temas.
Pero el sistema puede ir un paso más allá.
Si de repente empiezas a interactuar con publicaciones sobre inteligencia artificial aplicada al marketing, puede interpretar que estás desarrollando un interés nuevo.
A partir de ahí, tu feed puede empezar a incorporar contenidos que conecten ambos territorios.
Esto es importante porque los intereses profesionales no funcionan como compartimentos estancos.
Marketing puede relacionarse con inteligencia artificial.
Ventas puede relacionarse con automatización.
Recursos humanos puede relacionarse con liderazgo.
Ciberseguridad puede relacionarse con protección de datos.
El sistema intenta comprender esas relaciones y utilizarlas para encontrar contenido relevante.
¿Cómo decide LinkedIn qué mostrarte?
Simplificando mucho, podemos pensar que el funcionamiento del feed tiene varias fases.
Primero, LinkedIn necesita recuperar contenido potencialmente relevante entre una cantidad enorme de publicaciones.
Después tiene que comprender ese contenido.
Y finalmente debe clasificarlo, es decir, decidir qué publicaciones tienen más posibilidades de ser útiles o interesantes para ti.
Esta última fase es especialmente importante.
Durante años, los sistemas de recomendación han utilizado modelos que analizan una publicación y calculan diferentes probabilidades de interacción.
Por ejemplo:
¿Es probable que esta persona haga clic?
¿Es probable que reaccione?
¿Es probable que comente?
¿Es probable que comparta?
Este tipo de predicciones sigue siendo importante.
Pero LinkedIn ha explicado que está utilizando modelos más avanzados capaces de analizar las interacciones como una secuencia.
Y eso cambia bastante las cosas.
LinkedIn intenta entender tu trayectoria profesional
Imagina que el lunes interactúas con una publicación sobre inteligencia artificial.
El martes lees varias publicaciones sobre automatización.
El miércoles guardas un contenido sobre herramientas de productividad basadas en IA.
Un sistema que analizara cada interacción por separado podría ver tres comportamientos diferentes.
Pero un modelo secuencial puede detectar un patrón.
Quizá no son tres acciones independientes.
Quizá estás explorando un nuevo interés profesional.
Esta es una de las ideas más interesantes detrás de la evolución del feed de LinkedIn.
La plataforma intenta entender no solamente:
“¿Le interesa esta publicación?”
sino también:
“¿Qué nos está diciendo el conjunto de sus interacciones sobre lo que esta persona está buscando?”
LinkedIn explica que su modelo de recomendación generativa puede procesar más de 1.000 interacciones históricas para detectar patrones temporales e intereses a largo plazo.
Por tanto, el feed puede entenderse cada vez más como una especie de mapa de intereses profesionales que se va actualizando con nuestra actividad.
El feed de LinkedIn cambia porque tus intereses también cambian
Esto explica algo que seguramente has experimentado alguna vez.
Un día empiezas a interesarte mucho por un determinado tema.
Lees varias publicaciones.
Sigues a algunas personas.
Dejas comentarios.
Guardas contenido.
Y, poco después, cuando vuelves a abrir LinkedIn, tienes la sensación de que todo el mundo está hablando de ese tema.
Probablemente no todo el mundo está hablando de ello.
Es tu feed el que ha empezado a entender que ese contenido tiene interés para ti.
Si empiezas a consumir contenido sobre inteligencia artificial, encontrarás más inteligencia artificial.
Si después pasas a interesarte por estrategia de negocio, el contenido puede comenzar a desplazarse hacia ese territorio.
El feed está intentando acompañar esa evolución.
Por eso LinkedIn puede sentirse diferente para cada usuario.
Y también puede sentirse diferente para una misma persona de una semana a otra.
¿Por qué aparece contenido de personas que no conoces en el feed de LinkedIn?
Esta es otra característica fundamental del feed actual.
LinkedIn no necesita limitarse a enseñarte publicaciones de tus contactos.
Puede recomendarte contenido de profesionales que están fuera de tu red si considera que existe una conexión entre ese contenido y tus intereses.
Imagina que llevas varios días leyendo publicaciones sobre estrategia de marca.
De repente aparece en tu feed una publicación de una persona que no conocías.
Habla precisamente de un problema que estás intentando resolver.
Lees la publicación.
Entras en su perfil.
Descubres que tiene experiencia en ese ámbito.
Y quizá empiezas a seguirla.
Ese descubrimiento es una parte fundamental de cualquier plataforma basada en recomendaciones.
Y también explica por qué crear contenido en LinkedIn no consiste únicamente en hablar con tus seguidores.
Consiste en crear contenido que pueda encontrar a las personas adecuadas aunque todavía no te conozcan.

El feed de LinkedIn y las señales de interacción
Cada vez que utilizamos LinkedIn estamos generando señales.
Una reacción.
Un comentario.
Un clic.
Una visita a un perfil.
Un contenido guardado.
El tiempo que dedicamos a leer algo.
Seguir a una persona.
Seguir una página.
Compartir una publicación.
Todas estas acciones pueden aportar información sobre nuestros intereses.
Pero hay algo importante:
una interacción aislada no necesariamente define un interés.
Que un día hayas leído una publicación sobre economía no significa que quieras convertir tu feed en un periódico económico.
El valor está en los patrones.
Si una determinada temática aparece repetidamente en tu comportamiento, el sistema obtiene más contexto.
Por eso resulta interesante pensar en el feed como un sistema que aprende progresivamente.
Cuanto más interactúas, más información puede tener para personalizar determinadas recomendaciones.
Y cuando cambias de intereses, esas nuevas señales también pueden modificar lo que aparece.
¿Qué significa esto para los creadores de contenido?
Aquí es donde todo esto se vuelve especialmente interesante.
Si utilizas LinkedIn para desarrollar tu marca personal, conseguir visibilidad o atraer clientes, entender el funcionamiento del feed puede ayudarte a pensar de otra manera.
No deberías plantearte únicamente:
“¿Qué publicación puedo hacer hoy?”
También puedes preguntarte:
“¿Qué territorio profesional estoy construyendo con todo lo que publico?”
Porque una publicación aislada puede funcionar muy bien.
Pero una sucesión coherente de publicaciones puede construir algo mucho más importante:
contexto.
Si hablas regularmente de estrategia de contenidos, LinkedIn tiene más señales para relacionarte con ese territorio.
Si además aportas experiencias, opiniones, ejemplos y conocimientos propios, tu audiencia también empieza a asociarte con él.
No significa que tengas que hablar siempre de lo mismo.
Significa que debería existir un hilo conductor.
Puedes hablar de LinkedIn, marca personal, estrategia, comunicación o creación de contenidos.
Pero si todos esos temas forman parte de una misma especialización, estás construyendo una trayectoria reconocible.
El objetivo no debería ser gustarle al algoritmo
Esta quizá sea la conclusión más importante.
Cuando hablamos del algoritmo de LinkedIn, existe una tentación enorme de buscar trucos.
¿Cuántas veces tengo que publicar?
¿Cuántos hashtags debo utilizar?
¿Cuántos comentarios necesito?
¿Cuál es la mejor hora?
¿Qué formato premia el feed de LinkedIn?
Todas estas preguntas pueden tener cierta utilidad, pero se quedan en la superficie.
La cuestión más interesante es otra:
¿Qué quiero que LinkedIn y mi audiencia entiendan sobre mí?
Porque el feed puede ayudarte a distribuir tu contenido.
Puede encontrar personas interesadas.
Puede recomendar una publicación a alguien que todavía no te conoce.
Pero no puede construir por ti una propuesta profesional clara.
Eso depende de lo que publiques.
De las ideas que repites.
De la experiencia que compartes.
De las conversaciones que generas.
Y del territorio que decides ocupar.
Por eso, entender qué es el feed de LinkedIn y cómo funciona hoy no debería llevarnos a publicar pensando exclusivamente en el algoritmo.
Debería llevarnos a crear contenido con más intención.
Porque si el feed intenta entender hacia dónde van los intereses de sus usuarios, nosotros también deberíamos tener claro hacia dónde queremos llevar nuestra propia marca profesional.
Y ahí empieza una estrategia de contenidos mucho más interesante que perseguir el alcance de una publicación.
Despega con Fernando
un viaje increible
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